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cooke“El régimen no puede ser cuestionado desde sus mismos valores, sino que, al atacarlo, debemos atacar a esos valores que son parte de él, es una de las funciones de la dirección revolucionaria: su incapacidad para cumplirla es el gran pecado de la burocracia peronista.


Acabamos de ver al régimen desnudo de sus mistificaciones. Las masas acaban de verlo tal cual es: como violencia desnuda, sin el follaje de la juridicidad burguesa. En estos momentos de crisis las masas se sienten, se saben solas, libradas a su propio esfuerzo. Los derechos y garantias que en teoría todos poseemos, quedan como patrimonio de algunos, de una minoria. Las instituciones revelan su contenido clasista, y los trabajadores saben que ellas no son instituciones de todos y para todos, sino formas cristalizadas del privilegio.

(…)

El burócrata no sirve como dirigente porque, en definitiva, no se considera parte de la masa; actúa por ella, tal vez para ella, pero no cono ella. Es un personero auténtico o ficticio, pero siempre diferenciado de la masa.

(…)

Los déficits del peronismo son los déficits de las clases argentinas que han de construir nuestra sociedad del futuro.

(…)

El régimen no juzga al peronismo por las posturas conciliadoras de su capa de voceros burgueses y reaccionarios, sino por lo que es realmente: una amenaza real para sus privilegios, una expresión revolucionaria concreta.

(…)

La negligencia teórica trae desastres prácticos. No desarrollar la  conciencia revolucionaria de las masas es abdicar de una cualidad de lo revolucionario. Porque esa falta de desarrollo no es que deje un vacío, sino que prolonga la hegemonía de formas de pensamiento que son burguesas, antirrevolucionarias.

(…)

Sostener que la indefinición, la superposición de líneas contradictorias mantiene intecto nuestro caudal numérico, es una manera retrógada de pensar.

(…)

Reducidos a ser un gigante invertebrado y miope ¿para que nos sirve el número?

(…)

El número con que cuenta el Movimiento Peronista gravitará si es encuadrado adecuadamente desde el punto de vista organiztivo y movilizado en una política revolucionaria de objetios claros, tácticas adecuadas y metodos de lucha correcta, coordinados en una estrategia que dé respuesta global al statu quo que soportamos.

(…)

Nos quieren sometidos; no como somos, sino como seríamos si renegasemos de nuestras convicciones.

(…)

EL peronismo no responde a ningún decreto de la providencia que le asegure el triunfo y lo proteja de las fuerzas de desintegración”.

John William Cooke – fragmentos de la conferencia: El retorno de Perón

Es mejor la economía de “cuatro patas”

Todos los países padecen la crisis global, pero sufren menos los que sostienen su desarrollo en varias actividades a la vez.

Por: Paul Kennedy
Fuente: HISTORIADOR, UNIVERSIDAD DE YALE

Cuatro patas, sí, dos patas, no”. La cita proviene de la gran sátira política de George Orwell Rebelión en la granja. Es el slogan inventado por los cerdos para movilizar a los otros animales y hacerlos rebelar contra sus dueños humanos.Tener cuatro soportes garantiza que las cosas sean mucho más estables, equilibradas, seguras: es difícil derribar algo que se apoya en cuatro patas, ya se trate de una mesa o de un caballo de tiro. Los bichos de dos patas son mucho menos robustos y confiables. (Obviamente, una vez que los cerdos consiguen el control absoluto y aprenden a caminar sobre sus patas traseras, invierten el slogan, como haría todo buen leninista. Pero eso es otra historia).
De todos modos, podemos extraer una lección de este relato si observamos la vapuleada economía mundial actual, donde no hay países que escapen al colapso crediticio financiero internacional y la caída dramática de la demanda de bienes y servicios, pero algunos están mejor que otros.
Si algunos sectores económicos se han visto más afectados que otros, es mucho mejor que el bienestar nacional se sustente en distintas fuentes de ingreso antes que en dos solamente, o incluso una. Es un planteo que me hice recientemente, mientras ordenaba algunos datos estadísticos más viejos y recordé cómo, hace unos 20 o 30 años, había surgido mi interés por lo que asegura una economía saludable al encontrar una tabla del Banco Mundial con el PBI nacional per capita, donde figuraba que Suiza y Kuwait, ambos primeros en la lista, tenían casi exactamente el mismo ingreso por habitante. El alto ingreso per capita de Kuwait derivaba por supuesto en su totalidad de una sola fuente: el petróleo. En cambio, las fuentes de la gran riqueza de Suiza provenían de, como mínimo, cuatro flujos de ganancias: su fortaleza en servicios bancarios, de seguros y de inversión; su diversidad en manufacturas de alta calidad (o sea, valor agregado alto), especialmente productos de ingeniería y farmacéuticos; su ingreso del turismo; y su sector agrícola de ingreso elevado y fuertemente protegido. Cuatro patas fuertes.
Ahora bien, hay otros 175, o más, países en el mundo que habrían estado felices de tener las rentas petroleras de Kuwait en las cuatro últimas décadas; pero lo cierto es que esa dependencia abrumadora de un solo producto valioso trae aparejados dos grandes riesgos. El primero es que una fuente abundante de nueva riqueza tiene una manera insidiosa de desviar, o debilitar, otras fuentes de ingreso nacional. Empiezan a aparecer artículos de fabricación extranjera -autos, aparatos electrónicos, hoteles, aeropuertos-, pero el petróleo paga todo. No hay impuestos a la nafta y los precios en el surtidor son artificialmente bajos. Salvo que la gobernabilidad nacional sea fuerte y responsable, reina la corrupción y se distorsiona la economía; basta con mirar a Nigeria y Venezuela en la actualidad.
El segundo riesgo es el de una caída súbita del precio negociado a nivel mundial de nuestro precioso commodity. No me refiero solamente al caso de la caída de los precios del petróleo este último año sino también al valor de casi todas las materias primas -bauxita, cobre, madera, caucho, etcétera.Muchos países en desarrollo, con muchas más expectativas en razón de los precios de los commodities, están ahora retrocediendo. Podría llegar a complacernos que países tan incómodos como Rusia, Venezuela o Irán se vean afectados por el colapso de los precios petroleros, pero difícilmente podemos sentirnos encantados frente a las profundas crisis de los flujos de efectivo que afectan a numerosos países del Tercer Mundo; ¡ojo con lo que deseamos al rogar por una baja en los productos a base de materias primas!
Los países cuyas economías se apoyan en cuatro o más patas, y que son intrínsecamente más estables, también deberían estar más atentos al canto de “rebelión en la granja”, aunque por una razón ligeramente distinta. Suiza, la economía equilibrada modelo mencionada anteriormente, sufre también en este momento por haber permitido que su “pata” bancos/inversiones -específicamente las acciones de inversión masiva de unos pocos bancos líderes- tuviera una significación desproporcionada, con efectos desagradables para la reputación del país como bastión de finanzas sólidas y respetables.
Más aleccionador todavía es el cambio dramático de la suerte de la República de Irlanda en los dos últimos años. El “Tigre Celta” gozó de numerosas ventajas en las últimas décadas: pertenecer a la UE y al euro, una base desarrollada de la cadena de montaje/fabricación, una industria de servicios floreciente, una agricultura sólida y un elevado turismo. Pero despilfarró gran parte de sus ganancias debido a una proclividad desproporcionada a la actividad bancaria de inversiones imprudentes y una expansión grotesca de hipotecas inmobiliarias insostenibles. En otras palabras, una pata de la “mesa” económica de Irlanda creció con tanta rapidez y a tanta altura que en realidad terminó doblando la mesa; en este momento, la porcelana está cayéndose por los bordes externos y estrellándose con un penoso estruendo.
Lo que ha estado ocurriendo en las turbulencias financieras épicas actuales debería retrotraernos a algunas verdades sobre la vida y el dinero: no ponga todos los huevos en la misma canasta; cubra sus apuestas; trate, si usted es líder político, de comprender toda la variedad de puntos fuertes y débiles de su país; y, en lo posible, evite la maldición de Midas del efectivo rápido.
La manera en que un país, sus líderes y su gente respondan a los desafíos de hoy dependerá de cada uno, de su percepción y su determinación de tomar decisiones difíciles. Les convendría recordar a los cerdos de Orwell: para una economía nacional, tener cuatro (o más) pilares de base conforma un andamiaje mejor que apoyarse en dos patas, o peor aún, en una sola.

Copyright Clarín y Tribune Media Services, 2009. Traducción de Cristina Sardoy.

http://www.clarin.com/diario/2009/02/15/opinion/o-01859385.htmPD: ¿Cuantas patas tiene la economía argentina actual?

Entrevista a Samir Amin

Samir Amin: “Las luchas más importantes ya no están en el Foro Social Mundial” x Andrés Pérez “Me inquieta mucho ese eco que obtienen [en el FSM] muchas ONG del Norte que, de hecho, no son más que antenas repetidoras del pensamiento dominante”

Samir Amin es, de alguna forma, el eslabón perdido entre el actual movimiento altermundialista y los movimientos de liberación de los años cincuenta. A sus 78 años, este egipcio ha estado en ambos, como teórico y construyendo soluciones. El economista e historiador destaca como el teórico que más radicalmente ha analizado las formas euro-norteamericanas de dominación. Hoy, el director del Foro del Tercer Mundo de Dakar y uno de los coordinadores del Foro Mundial de las Alternativas, mira hacia el Foro Social Mundial celebrado en Belém con una crítica constructiva: Hay que repolitizar el foro y “construir la convergencia en la diversidad”. Si no, advierte, estos foros corren el riesgo de convertirse en “antena repetidora del discurso dominante”.

Usted sostiene que los foros sociales corren riesgos, digamos, de corte narcisista…

Como yo deseo que esta oleada de liberación sea un éxito, sea real, que no se quede en pura retórica, tenemos que ser muy severos con nosotros mismos. No basta con clamar que el liberalismo es una absurdidad socialmente, ecológicamente y políticamente desastrosa. No basta con denunciar. No basta con llevar adelante batallas defensivas. Los frentes de la globalización capitalista son numerosos. Hay que librar batalla ofensivamente, cosa que exige una perspectiva. Esa perspectiva no puede ser la unificación de movimientos, pero sí que debe ser la convergencia.

¿Hoy no es el caso?

No. Hoy están segmentadas. Combaten ataques del sistema, pero no proponen alternativas realizables. Hemos caído en objetivos de corte moral, general, en plan “a favor de un mundo mejor y más justo”. ¡Habrá que definir qué es un mundo mejor y más justo, y las estrategias políticas para ponerlo en marcha! Estimo que ahora tenemos que plantearnos la cuestión de las estrategias políticas. No necesariamente unificarse en una organización, pero sí construir una convergencia dentro de la diversidad. Frentes diversos, referencias culturales diversas, objetivos de transformación diversos, formas de luchas diversas, sí… Pero la cuestión política es central y hay que atreverese a decirlo.

¿Los foros sociales no se atreven?

Ese es el punto negativo de la segunda oleada de los movimientos sociales en su versión actual: El miedo a la política. ¿Por qué? Porque la política ha decepcionado mucho. La socialdemocracia se ha vuelto liberal-capitalista. El comunismo se ha vuelto autocracia; en ocasiones, criminal. El proyecto de liberación tercermundista de Bandung se ha vuelto una colección de autocracias mediocres… Por eso, los movimientos sociales decidieron abandonar la política. Pero eso es imposible. Abandonar la política equivale a resignarse a no transformar el mundo.

Habla usted también del riesgo que las ONG ricas del norte monopolicen el discurso en los foros sociales.

Sí. A mí me inquieta mucho ese eco que obtienen muchas ONG del Norte que, de hecho, no son más que antenas repetidoras del pensamiento dominante. Simpáticas, reformistas, cargadas de buenas intenciones y de votos píos, pero nada más… Están sobrerrepresentadas en los foros sociales mundiales, porque cuesta mucho ir a ellos, organizarse… Le voy a dar un ejemplo. En Egipto, actualmente, hay un movimiento social campesino inmenso, que ha reunido a millones de manifestantes para frenar la contra-reforma agraria que planea el Gobierno. No apareció en ningún fórum social mundial. Primero, porque no tienen ni un duro para ir. Segundo, porque nadie les daría ese duro para que puedan ir. Tercero, porque ni ellos mismos son conscientes de que pudiera ser importante ir.

Para usted, ¿deben abrirse los foros a los partidos políticos?

Sí. Son actores, incluso a veces actores capaces de conservar el poder para transformar. No es posible seguir negándose a ir al contacto, al choque, al debate, a la exigencia e incluso a la altercación con los partidos para formular programas. Es hipócrita, por parte de las ONG apolíticas, esa negativa al contacto con lo político. ¿De qué viven las ONG gigantescas del Norte? De subvenciones públicas y de fundaciones, sobre todo norteamericanas. Ni las unas ni las otras son independientes. Hay que oponer a esas ONG pseudo-apolíticas, otra politización auténtica.

A lo mejor la dinámica ya no está en los foros sino fuera…

Sin llegar tan lejos, yo creo que América Latina está sembrando el camino con señales positivas. Ha demostrado que el cambio también puede empezar por victorias populares en el poder político, saldadas con transformaciones. Sean cuales sean las evoluciones futuras, las victorias de Lula, de Chávez, de Morales y de Correa muestran esa posibilidad de victoria popular.

¿Imposibles en el Norte?

Complicado, pero no imposible. El capitalismo actual es oligárquico, en el sentido estricto de la palabra, en el sentido de oligarquía al estilo ruso. Es un puñado de oligarcas, a escala planetaria, no más de seis mil personas, quienes concentran la riqueza de todos. El objetivo de aislar a esa oligarquía puede reunir todas las fuerzas progresistas, humanistas y simplemente demócratas para hacer frente a las fuerzas que quieren la regresión. Ahí tiene usted una base social posible para la victoria popular: aislar a la oligarquía mundial. Cuidado: todavía no es una base electoral, más volátil, pero sí una amplia base social.

Usted es pesimista respecto a los foros y optimista en cuanto a la fuerza de lo que ocurre fuera.

De alguna manera, sí. Los grupos que llevaron a Chávez al poder no estaban en los foros sociales; el movimiento indígena boliviano, tampoco. Piense en el Partido Comunista Maoísta de Nepal, que tampoco está en los foros. Hizo frente a una tiranía y ganó la guerra de liberación. Los errores que cometa en el futuro son otro problema, pero está claro que ha contribuido a liberar a un pueblo. Luchas muy importantes en el mundo no están presentes en el foro social mundial.

http://www.lahaine.org/index.php?p=35844

Sunday Bloody Sunday

Well it was Sunday bloody Sunday
When they shot the people there
The cries of thirteen martyrs
Filled the Free Derry air
Is there any one amongst you
Dare to blame it on the kids?
Not a soldier boy was bleeding
When they nailed the coffin lids!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

You claim to be majority
Well you know that it’s a lie
You’re really a minority
On this sweet emerald isle
When Stormont bans our marches
They’ve got a lot to learn
Internment is no answer
It’s those mothers’ turn to burn!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

You anglo pigs and scotties
Sent to colonize the North
You wave your bloody Union Jack
And you know what it’s worth!
How dare you hold to ransom
A people proud and free
Keep Ireland for the Irish
Put the English back to sea!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

Well, it’s always bloody Sunday
In the concentration camps
Keep Falls Road free forever
From the bloody English hands
Repatriate to Britain
All of you who call it home
Leave Ireland to the Irish
Not for London or for Rome!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

Sunday bloody Sunday
Bloody Sunday’s the day!

Letras:

John Lennon

(…) Resulta sorprendente que el modo de encarar la crisis los países occidentales contradiga tan manifiestamente al modelo que ellos mismos predican para el Tercer Mundo. Cuando hay crisis en Indonesia, o en Argentina, o en cualquier otro sitio, se les exige que suban mucho las tasas de interés y que privaticen la economía y recorten el gasto público”.

Entrevista a Noam Chomsky
La incipiente política exterior de Obama
Press TV

Profesor Chomsky, empecemos por Pakistán. La Casa Blanca no hace comentarios sobre los asesinatos [en las incursiones afganas en la frontera con Pakistán]. Richard Holbroke, sobre quien usted escribió ya a propósito de Yugoslavia, es el hombre elegido por Obama para resolver la situación.

Era bastante claro que Obama aceptaría la doctrina de Bush, según la cual los EEUU pueden bombardear Pakistán a su antojo, y se han dado ya muchos casos de cierta gravedad. Ha habido, por ejemplo, episodios caóticos y pugnaces en la provincia de Bajaur, fronteriza con Afganistán, y los dirigentes tribales, y otros allí ubicados, los atribuyen al bombardeo de una escuela madrassa, en el que murieron entre 80 y 95 personas. La prensa norteamericana ni siquiera se hizo eco del suceso; la prensa pakistaní, sí, huelga decirlo.

El autor del artículo que informaba de eso, un conocido físico atómico, Pervez Hoodbhoy, observó en su momento que esa masacre engendraría terror y reacciones que llegarían incluso a convertirse en una amenaza para la existencia misma del estado de Pakistán. Y es lo que ha ocurrido. Ahora vemos más de lo mismo.

El primer mensaje del gobierno pakistaní al general Petraeus, el general norteamericano con mando en la región, fue que no deseaban más bombardeos en Pakistán. Ahora, el primer mensaje a la nueva administración Obama del presidente de Afganistán, Karzai, ha sido el mismo, que no quiere más bombardeos. También él dijo desear un calendario para la retirada de las tropas extranjeras, las norteamericanas y otras, de Afganistán. El mensaje, ni que decir tiene, ha sido ignorado.

Algunos manifiestan optimismo con el cargo de George Mitchell como enviado al Oriente Próximo. Y está, además, Richard Holbroke. Hemos entrevistado aquí al antiguo ministro bosnio de exteriores, quien dio a entender que Holbroke podría incluso haber desempeñado algún papel en la masacre de Srebrenica. Y está, claro, Dennis Ross, a quien se le ha pedido aceptar el cargo de enviado al Irán.

Holbrooke tiene un pasado harto terrible, no tanto en Yugoslavia como antes. Por ejemplo, en las atrocidades indonesias en Timor Oriental, en donde él era el funcionario responsable… George Mitchell es, entre los de nombramiento reciente, el más decente, digámoslo así. Tiene un pasado bastante decente. Algo logró en Irlanda del Norte, pero, claro, en ese caso había un objetivo de por medio. Y el objetivo era que los británicos pusieran fin al recurso a la violencia como respuesta al terror del IRA y atendieran a los legítimos agravios que eran la fuente del terror. Lo gestionó bien, y Gran Bretaña prestó atención a los agravios y se terminó con el terrorismo. Así que tuvo éxito. Pero un resultado así no está ni en el guión de lo que ocurre en Oriente Próximo, particularmente en relación con el problema Israel-Palestina. Quiero decir que habría una solución, una solución expedita, muy similar a la británica. Israel podría frenar sus crímenes respaldados por EEUU en los territorios ocupados, y entonces, presumiblemente, la reacción que esos crímenes provocan se frenaría también. Pero eso no está en la agenda.

En realidad, el presidente Obama acaba de ofrecer una conferencia de prensa muy interesante al respecto. Alabó la iniciativa parabólica de paz, la iniciativa saudí aceptada por la Liga Árabe, y dijo que tenía elementos constructivos. Llamó a la normalización de relaciones con Israel, y animó a los Estados árabes a seguir con esos “elementos constructivos”, es decir, con la normalización de relaciones. Pero eso es una gran falsificación de la iniciativa de la Liga Árabe. La iniciativa de la Liga Árabe llamó a la aceptación de una solución bi-estatal a lo largo de la frontera internacional, lo que ha sido el consenso internacional desde hace mucho, y dijo que si podía lograrse eso, entonces los Estados árabes podrían normalizar sus relaciones con Israel. Obama se saltó la primera parte, la parte crucial, el núcleo de la resolución, porque eso impone a los EEUU una obligación. Los EEUU han bloqueado, ellos solos, y durante más de 30 años, este consenso internacional. Ese consenso ha mantenido hasta ahora totalmente aislados a los EEUU y a Israel.

Europa y, ahora, un buen número de otros países lo han aceptado. Hamas lo ha aceptado desde hace años, la Autoridad palestina, huelga decirlo, también. La Liga Árabe lo acepta desde hace mucho. EEUU e Israel no han dejado de bloquearlo, y no sólo con palabras, sino con acciones también… ocurre a diario en los territorios ocupados y con el sitio de Gaza y otras atrocidades. Así pues, si se salta eso, se lo salta adrede. Lo que quiere decir que los EEUU no se sumarán al resto del mundo para favorecer una solución diplomática, y si tal es el caso, la misión de Mitchell carece de contenido.

Obama dijo que la frontera debería abrirse. ¿Hay que ver aquí un cambio de política?

Dijo eso, pero no mencionó el hecho de que era en el contexto de muchas otras exigencias. E Israel también dirá: desde luego, hay que abrir la frontera; pero se niega a hablar con el gobierno electo de Hamás, a diferencia de lo que hizo Mitchell en Irlanda del Norte. Eso significa que los palestinos han de ser castigados por votar en libertad de una forma que disgusta a los EEUU, y que Obama acepta el acuerdo entre Condoleezza Rice y Tzipi Livni para sellar la frontera entre Gaza y Egipto, que, como poco, es un acto de arrogancia imperial.

No es su frontera, y es lo cierto que Egipto opuso serias objeciones. Pero Obama prosiguió. Dijo que tenemos que asegurarnos de que no se contrabandeen armas a través de los túneles que van a parar a la Franja de Gaza. Nada dijo, empero, de la generosa entrega de armas harto más letales a Israel. En pleno ataque a Gaza, el 31 de diciembre, el Pentágono anunció el encargo a un navío alemán para transportar 30.000 toneladas de material de guerra a Israel. No funcionó, porque el gobierno de Grecia le impidió el tránsito, pero podría haber pasado por algún otro sitio. Eso, repito, en pleno ataque a Gaza.

En realidad, hay muy poca información, y apenas se investiga periodísticamente. El Pentágono ofreció una respuesta interesante. Dijeron: bueno, este material no será usado en el ataque a Gaza. Sabían bien que Israel planeaba interrumpir el ataque antes de la toma de posesión, para que Obama no tuviera que manifestarse al respecto. Pero el Pentágono dijo que ese material se usaría para preparar el futuro terreno de las fuerzas norteamericanas. En otras palabras, se hace pensando en el largo plazo, y eso significa la extensión y el refuerzo del papel de Israel como base militar estadounidense en el vértice mismo de la mayor región productora de petróleo del mundo. Si alguna vez se les preguntara por qué lo hacen, dirían que con propósitos defensivos y de búsqueda de estabilidad, pero se trata de una base para preparar ulteriores agresiones.

Robert Gates y el almirante [Mike] Mullen han hablado de un espacio temporal de 16 meses para la retirada de Irak como una de las opciones manejadas, una ligera diferencia con lo que decía Obama en campaña electoral. Y Hilary Clinton dijo, en una ocasión que se ha hecho célebre, estar preparada para arrasar todo Irán y matar a sus 70 millones de habitantes. ¿Qué cambios ve usted en relación con Irak y con Irán?

Lo que ocurrió en Irak es extremadamente interesante e importante. Los pocos corresponsales con experiencia real y que saben algo lo han entendido perfectamente. Patrick Cockburn, Jonathan Steele y uno o dos más. Lo que ha ocurrido es que hubo una notable campaña de resistencia no-violenta en Irak que obligó a los EEUU a retirarse, paso a paso, de sus programas y de sus objetivos. Obligaron a las fuerzas ocupantes de los EEUU a permitir unas elecciones que los EEUU no deseaban y que trataron de impedir por todos los medios. Luego pasaron a la siguiente fase, consistente en forzar a los EEUU a aceptar, al menos formalmente, un acuerdo de estatus de fuerzas, acuerdo que, de ser respetado por la administración de Obama, obligará a abandonar el grueso de los objetivos bélicos de los EEUU. Eliminará las enormes bases militares permanentes que los EEUU han construido en Irak. Y significará que los EEUU no controlarán las decisiones sobre el acceso a y el uso de los recursos petrolíferos. En la práctica, se han desvanecido los principales objetivos de la guerra.

En el caso de Irán, las afirmaciones de Obama no han sido tan encendidas como las de [Hilary] Clinton, pero comportan sobre poco más o menos lo mismo. Dijo que estaban abiertas todas las opciones. Bien, ¿qué significa ‘todas las opciones’? Presumiblemente, eso incluye la opción nuclear, ya sabe, eso es también una opción. No hay la menor indicación de que se apreste a seguir los pasos que la población norteamericana desea. Una abrumadora mayoría de la población norteamericana ha estado durante años a favor, ha estado de acuerdo con el Movimiento de los Países No-Alineados en que Irán debería tener los mismos derechos garantizados a los signatarios del Tratado de No-Proliferación Nuclear a desarrollar el uso de la energía nuclear. No el derecho a desarrollar armas nucleares. Y es todavía más interesante el que un porcentaje similar, entre el 75% y el 80%, se muestre a favor de la instauración de una zona libera de armamento nuclear en la región, lo que incluiría a Irán, a Israel y a cualesquiera fuerzas estadounidenses allí desplegadas, con todo tipo de verificaciones oficiales, etc.

Eso cegaría probablemente una de las más importantes fuentes del conflicto. No hay la menor indicación de que la administración Obama tenga intención alguna de hacer algo por el estilo.

Para terminar, profesor Chomsky, el estado de la economía estadounidense predomina en las noticias y en las vidas de todos los norteamericanos y de todos los pueblos del mundo. Está este paquete de 825 mil millones de dólares. ¿Cómo cree usted que la gente de Obama manejará eso?

Nadie lo sabe realmente. Lo que está ocurriendo con la economía no se acaba de entender muy bien. Se funda en manipulaciones financieras extremadamente opacas harto difíciles de descodificar. Quiero decir que, se entiende cabalmente le proceso en general, pero no se sabe si un estímulo público de 800 mil millones o, probablemente, mayor logrará superar la crisis. Ya se han gastado los primeros 350 mil millones del llamado plan de rescate, pero eso fue a parar a los bolsillos de los bancos. Se suponía que iban a realizar muchos préstamos, pero han decidido no hacerlos. Han preferido enriquecerse ellos, restaurar su propio capital, y absorber y tomar el control de otros bancos (fusiones, adquisiciones, etc.). Que el próximo estímulo tenga o no efectos, dependerá por mucho del modo en que sea gestionado, de si hay controles para que se use con propósitos constructivos. Dependerá también de factores ahora ignorados, como la profundidad que llegue a tener la crisis en curso.

Es una crisis de alcance mundial, y es muy grave. Resulta sorprendente que el modo de encarar la crisis los países occidentales contradiga tan manifiestamente al modelo que ellos mismos predican para el Tercer Mundo. Cuando hay crisis en Indonesia, o en Argentina, o en cualquier otro sitio, se les exige que suban mucho las tasas de interés y que privaticen la economía y recorten el gasto público. Este tipo de medidas. En Occidente, en cambio, exactamente lo contrario: bajar los tipos de interés a cero, nacionalizar, si es necesario, inyectar dinero público en la economía, contraer enormes deudas. Exactamente lo contrario del modo por el que se supone que el Tercer Mundo tiene que satisfacer sus deudas. Me parece notabilísimo que se deje pasar eso sin mayores comentarios.

Noam Chomsky, el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

Traducción para www.sinpermiso.info: Roc F. Nyerro

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=80127

Los aliados posibles y el enemigo principal

Por Norberto Galasso *

Días atrás, se publicaron en este diario notas de opinión de Hugo Barcia y Alcira Argumedo referidas a declaraciones de Pino Solanas donde responsabilizaba por la mortalidad infantil no sólo al Gobierno, sino también a “cómplices, mentores intelectuales, etc.”, entre los cuales se hallaría el grupo Carta Abierta. Alcira no refutó las apreciaciones correctas de Barcia sobre la mortalidad infantil, sino que fundamentó el furibundo antikirchnerismo de Proyecto Sur en siete puntos, entre los cuales los puntos 2, 3, 4 y 6 corresponden a uno solo: la política del Gobierno respecto a los recursos naturales; el punto 1 se refiere al Tren Bala, proyecto que puede considerarse frustrado, el 4 al blanqueo de capitales y el 7 a la prórroga de las licencias a los medios de comunicación. Además, ratificó las críticas de Pino a Carta Abierta. Estas posiciones no son nuevas en Proyecto Sur: en La Nación, Pino ha señalado que “Kirchner es un traidor a la patria e hipotecó el futuro” (29/9/2007), en Perfil sostuvo que “Kirchner continúa a Menem” (20/5/2007) y últimamente calificó a este gobierno de “antinacional y antipopular”. Si esto lo pregonasen Altamira, Ripoll o Alderete, no escribiría estas líneas pues la izquierda abstracta, liberal o antinacional, como se la quiera llamar, se ha especializado, desde Yrigoyen hasta hoy, en ser funcional a la reacción, en nombre del socialismo y sólo la izquierda nacional ha sabido comprender a los movimientos nacionales cabalgando a su lado mientras intentaba mantener su independencia política, ideológica y organizativa, aunque también allí hubo claudicaciones como la de Ramos frente al menemismo. Pero como estas críticas (confundiendo al posible aliado con el enemigo principal) provienen de compañeros con los cuales hemos transitado caminos de lucha, como en el frustrado Proyecto Sur de 2002/03, alguien que pertenece a las bases de Carta Abierta, orienta la Corriente Política E. S. Discépolo y dirige el periódico Señales Populares, se ve obligado, con el dolor que provoca criticar a antiguos compañeros, a intervenir en la polémica. A las críticas de Alcira, podemos oponer: 1) La avanzada política de derechos humanos del kirchnerismo. 2) La avanzada política latinoamericana que contribuyó a hundir el proyecto del ALCA, que desde el Unasur contribuyó a evitar el golpe de Estado en Bolivia y que ha logrado la simpatía y apoyo de Chávez y Fidel, quienes, según parece, saben algo de imperialismo y cuestión nacional. 3) La depuración de la Corte Suprema de Justicia con la incorporación de figuras de capacidad y conducta incontrovertible. 4) El recupero de los aportes previsionales al tomar las AFJP, dando un fuerte golpe al poder financiero. 5) La reconversión de una economía de especulación por un modelo productivo que permitió una importante disminución de la desocupación y la pobreza. 6) El intento de redistribuir el ingreso a través de la Resolución 125, afectando la renta agraria diferencial, en el mismo sentido que lo hizo Perón en el ‘46 a través de los tipos de cambio selectivos. (En este caso, no vale el argumento de Alcira acerca de la votación de Lozano, pues la AFIP (resolución 1898/2008 ) inició acción contra las grandes exportadoras por los 1700 millones de pesos evadidos (El Cronista, 22/1/2009). Y aun cuando no lo hubiera hecho, esto obligaba, por lo menos a la abstención y no a ser cobertura de izquierda de la nueva Unidad Democrática que están conformando Carrió, Morales, López Murphy y otros.) 7) El recupero del rol del Estado: en Correos, Aguas, transporte aéreo, astilleros, algunos ramales ferroviarios, proyecto de tomar la fábrica de aviones de Córdoba y el canal Encuentro. El kirchnerismo es pues todo esto y es también buena parte de lo que dice Alcira, como ocurre normalmente con los movimientos nacionales en gestación, policlasistas, contradictorios, clientelistas, pragmáticos, conciliadores, con “amigos del poder” que hacen negocios. ¿Se lo tenemos que decir nosotros, desde la izquierda nacional, justamente a los peronistas? Diría Jauretche, ¿dónde se ha visto que los hijos enseñen a los padres cómo se hacen los hijos? ¿Qué hubiera hecho Pino cuando Perón se negó a expropiar a la corrupta y recorrupta CADE? ¿Hubiera dicho que era “un gobierno antinacional y antipopular”? Claro, desde la izquierda abstracta es fácil decir, ¿por qué Perón no desarrolló fuertemente la minería?, ¿por qué apenas dio el puntapié inicial con Somisa cuya primera colada es de la época de Frondizi? ¿Y el contrato petrolero con la California? ¿Habría dicho acaso: “¡Qué antinacional y antipopular es este Perón!”? Pino dice en otro artículo: “Perón no estaría hoy en el PJ”. Yo pregunto: ¿era mucho mejor el PJ del ‘54? ¿No había entonces “amigos del poder” que hacían negocios? ¿Quiénes eran Jorge Antonio y Silvio Tricerri? ¿O entonces resulta que Codovilla tenía razón siendo funcional al imperialismo para que sanease a la Argentina emporcada por los “negros peronistas” del ‘45? Por otra parte, somos ya lechuzas demasiado cascoteadas para entrar en la moralina boba de la Carrió: la corrupción es intrínseca al capitalismo y cuando está la reacción en el poder disimula sus negocios con leyes a su conveniencia; cuando estamos los del pueblo algunos violan esas leyes y hacen sus negocitos. Pregúntenle a Chávez, que sabe de esto, como también de la clase media de Caracas escandalizada moralmente, aunque, igual que la nuestra, evade impuestos con toda naturalidad. Por momentos me asombro, porque parece que hay que enseñarles peronismo a los peronistas. Ningún gobierno, decía Perón, cumple el 100 por ciento de los objetivos nacionales y populares, porque está el enemigo que también es fuerte. Cuando cumple el 50 por ciento o más ya el balance es favorable. Jauretche le decía a Jorge Del Río cuando se deslizaba a la oposición porque Perón no expropiaba la CADE: “Es importante, sí, pero usted no puede ver la historia por el agujerito de la cerradura de la CADE”. El balance general es el que interesa. Escuchen esto mis viejos y queridos amigos: “Hay muchos actos, y no de los menos trascendentales por cierto, de la política interna y externa del general Perón que no serían aprobados por el tribunal de las ideas matrices que animaron a mi generación. Pero de allí no tenemos derecho a deducir que la intención fuese menos pura y generosa. En el dinamómetro de la política, esas transigencias miden los grados de coacción de todo orden con que actúan las fuerzas extranjeras en el amparo de sus intereses y de su conveniencia. No debemos olvidar en ningún momento –cualesquiera sean las diferencias de apreciación– que las opciones que nos ofrece la vida política argentina son limitadas. No se trata de optar entre el general Perón y el arcángel San Miguel. Se trata de optar entre el general Perón y Federico Pinedo. Todo lo que socava a Perón, fortalece a Pinedo, en cuanto él simboliza un régimen político y económico de oprobio y un modo de pensar ajeno y opuesto al pensamiento del país” (1947). No hace falta que te diga a vos, Pino, que hiciste recientemente una película sobre “los hombres que están solos y esperan”, que el autor es Raúl Scalabrini Ortiz. Por eso, como decía Jacques Prevert, es muy peligroso dejar que los intelectuales jueguen con fósforos porque, retomando a Jauretche, combatir lo bueno (“desgastando”, creando “clima destituyente”) puede significar que en vez de lograr lo mejor, sirvamos para que vuelva lo malo. En esta Argentina de hoy hay que luchar para profundizar este proceso, cabalgándole al lado, marcando críticas, proponiendo soluciones superadoras, empujando, pero no atacando desde enfrente, presionando para que fracase, porque la única opción que hay hoy la conocemos y viene de lejos: Bullrich Luro Pueyrredón, Pinedo, Estensoro, López Murphy, Grondona, Anchorena, los grandes pulpos mediáticos… y el Tío Sam. Por esta razón, Proyecto Sur debería sumarse a Carta Abierta en vez de arrojarle críticas y trabajar desde allí, para incorporar a la lucha a los sectores populares, para movilizar, exigiendo al Gobierno que profundice lo realizado, porque –y vuelvo a decir, me da vergüenza explicarlo a compañeros de larga militancia– aquí hay una cuestión nacional argentina y latinoamericana por resolver. Y estamos frente a una oportunidad como nunca tuvimos antes. Lo saben Fidel, Chávez, Evo, Correa y muchos otros y lo intuyen los pueblos. Quienes socaven este proceso –con planteos que desconocen la correlación de fuerzas existente– asumen una grave responsabilidad si se frustra esta gran oportunidad para ir dando pasos hacia una América latina unida y soberana, marchando en el camino del socialismo del siglo XXI.

* Historiador y ensayista.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-119374-2009-02-02.html